El mito del bilingüismo

Los niños en sus primeros cinco años de vida están en un proceso muy acelerado de aprendizaje a todo nivel. En este período de la infancia es que se forman los cimientos sobre los que se construyen los aprendizajes posteriores, los que vienen en la etapa escolar.

Entonces, si hablamos de lenguaje, es bien importante que el niñ@ pequeño logre dominar su lengua materna, que aprenda a estructurar bien su lenguaje verbal y que éste le sirva como una herramienta efectiva de comunicación y de aprendizaje, de desarrollo de su pensamiento.

Hay jardines donde al niñ@ se le enseñan palabras, “comandos” y canciones en otro idioma, en estos casos se está trabajando sobre un ejercicio memorístico de repetición, pero no hay un claro sentido del uso del lenguaje, sobre todo porque no es pertinente, porque eso es lo que el niñ@ está aprendiendo de su lengua materna en ese momento. Cuando un chiquito está aprendiendo su idioma y se le “salpican” palabras de otra lengua, sólo se le aporta un ingrediente de confusión y se le sumerge en un “falso bilingüismo”.

Con base en nuestra propia experiencia, de más de treinta años, cuando los niñ@s pequeños han tenido un adecuado proceso de aprendizaje de su lengua materna, cuando ya logran comunicarse, conversar, construir de manera adecuada una oración y transmitir una idea de manera estructurada, están muchísimo mejor preparados para adquirir un segundo idioma y este proceso adquiere más sentido para ellos.

Maromas lleva más de quince años trabajando bajo este principio y tenemos la evidencia de que cerca del 70% de nuestros exalumnos están en colegios bilingües con un excelente proceso académico y de dominio del segundo idioma.